sábado, abril 30, 2016

El desfile del primero de mayo (versión futurista del 2016)

“Ya formo parte del rebaño, y siempre voy con mi pastor”
La Polla Records

La soledad comunista no duele tanto como la soledad del enamorado suicida.
El individuo llora a la mujer u hombre amado, el comunista celebra
la coherencia entre la fiesta orgásmicaoportunista de los trotskistas y estalinistas.
Entonces, en cierta forma, es una fiesta incomprensible para los comunistas.

Y sale la chillona gritando desde las "masas" sindicalistas:
"y vos no luchas, y vos no gritas contra el capitalismo"
Y el del corazón destrozado está ahí para no pensar en ella,
al fin y al cabo, es un trabajador del ICE…
El comunista, está ahí para ver los obreros en 3D,
pero obreros del sindicato.... y ahí su corazón se destroza un poquito...

La bulla del PAC y del Frente Amplio de alguna forma alegra a los dos....
(¡ambos adoradores del burgués Juanito Mora! ¿pueden creerlo?)
En ese mismo momento el comunista recibe un mensaje del obrero de construcción,
que “donde lo veo”, que “donde vemos el espectáculo triste y decadente”...
Y el tipo se acuerda de los compas de México, de los compas de Nicaragua,
de los comunistas del Perú, de Filipinas.... sus comunicados son como poemas...

Básicamente, piensa en ellos, ellos piensan en él como comunistas internacionales.
El individuo no desaparece, es singular y es indispensable para concebir la totalidad.
En aspectos estrictamente nacionalistas, el oportunistas se asemeja más
al enamorado suicida... solo piensa en la patria o en la Patricia.
Cómo si sólo existiera una Patricia o un capital nacional, o como si el capitalismo
se derrotara por medio de la gritería en el parlamento o por medio de la mayor
distribución de gritería en panfletos que llaman a votar...

miércoles, junio 11, 2014

Parlamentarismo de izquierda

De norte a sur.
(siglo IV a.C.)

De arriba hacia abajo.
(siglo II)

TODO cae hacia el centro de gravedad.

Si lo ve bien, es el mismo problema:
el arriba-abajo,
el izquierda-derecha,
el para allá o para acá
no va a cambiar el sentido
humano de la expresión.

Está donde debe de estar, en lo profundo.
Mientras que "el" o "la", o "yo", lo capte.

¿Cómo encender la conciencia con un fósforo?

Entendí la idea genial: la relación,
la accesibilidad de las letras
y su significado histórico, etc.

Pensando como físico moderno:
somos una mierdita ínfima,
hijos de extraterrestres,
solo hay malos, y vos,
por el reciclaje ausente,
no ayudás,
te quedás "dormido".

Hasta los del PAC con el sexo diverso,
el historiador desconocido
resulta presidente de la República,
y la caricatura de un sistema alternativo
te escupe con los izquierdistas que sacan
un candidato al trono.

Reite conmigo internacionalista,
somos minoría honorable.

martes, junio 10, 2014

Grito en la nada

Un valeroso grito en la nada,
porque la nada existe,
es ahí donde se mueve la cosa,
lo humano,
movimiento hacia algún lugar,
hacia donde se expresa lo que existe:
no es más que el amor por la razón.

La razón, el logos, es mierda
en boca de filósofos,
pura mierda pedante.

El ente, lo completo, lo universal,
lo "inmanente", no puede explicar
cosas tan simples como el movimiento
de mis gritos, tirados ahí, en la nada.

Ya nadie me escucha cuando hago la vida,
nadie, ni mi puta conciencia producida
por estos libros de gente normal,
gente como vos y yo, que solo quiere
tener un poco de justicia en realidad.

Esto no es un grito contra la materia,
no me mal interpreten,
no es un grito contra cosas del cielo,
o con el cielo, si lo quiere ver así,
es un grito de dolor humano.

La razón, está metida en mi cerebro,
no en nubes o dioses,
y me provoca gritos desesperados hacia la nada.

No he logrado conectar lo material en mi,
a la sociedad o este capitalismo decadente.

Te veo como si estuviera leyendo un libro triste,
o un poema cursi de un suicidad.

Pura ideología capitalista que me carcome las entrañas.

El grito, está en la nada porque soy proceso vivo.

lunes, octubre 28, 2013

Fluctuaciones del ánimo

de Spinoza a Marx

Deformado por la presión de los cuerpos externos,
atrapado en la fantasía, en el mundo de las pasiones,
Escogí el miserable equilibrio de una precaria contradicción,
entre el amor y el odio,
felicidad o tristeza, con causa externa,
luchando entre sí, y con la sociedad,
con todo lo que toca mi fantástica
capacidad de crear imágenes colectivas.

Es decir, el mae puede definir la dinámica,
pero no entiende realmente donde empiezo o acaba,
lo que refiere estrictamente, a la "naturaleza humana".

El paso del mono al hombre.
La forma en cómo se multiplicaron
las formas singulares en la realidad,
como ratas.

Hace ver al cuerpo complejo,
demasiado relativo,
permite las clases,
pero no sabe que mueven a las clases.

Que nos hace realmente humanos (la esencia humana),
porqué de la piedra al bronce,
o porqué del oro al dinero.

Los cuerpos externos,
son clases sociales,
conflictivas.

Los estados lejos de apaciguar
los ánimos de destrucción,
dan el garrote al más bárbaro,
para nuestro caso concreto:
la burguesia, el capitalismo,
o el señor feudal, el cacique,
o quién quiera usted especificar,
a su sus dominados.

Los trabajadores, la clase revolucionaria.
Las pasiones revolucionarias,
la expresión más clara de la idea clara y adecuada,
(para nuestro espacio-tiempo concreto)
construye la nueva realidad con su paso.

La extensión expresa cosas,
que las mente las ha creído inadecuadas,
y esta clase, en aparentes ataques de pasión,
crea lo nuevo a su paso,
dándole a la historia,
por primera vez,
un rumbo realmente humano:
"¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades!"

Un cuerpo gigante (abolición de clases), potenciando su ser

sábado, julio 13, 2013

Centro y periferia

No es lo mismo, un caluroso Guadalajara colorido (sin nuestros muertos),
que un lago perdido en el patio de tu barrio gris (por tus muertos),
entre una bruma seca y extraña que toca las entrañas (sin mis días).
Yo pasando entre cementerios, entre casa viejas, casco militares,
imagino una niña caminando en un mundo que no me pertenece (vos a los 5 años).

Yo soy de un barrio pobre, de vientos y vino Saprissa.
Conocí el amor en el parque de la paz, y lo lloré
una triste madrugada junto a dos borrachos y una prostituta.

Aún tengo el recuerdo de un anfiteatro en aquel cementerio,
donde unos cuantos niños reían una historia paralela, pero universal.
Tengo el recuerdo de un frio penetrante en los ojos de la gente,
después del tiempo necesario, en un lugar que podría morir y ser sublime.

El teatro de mi barrio, es ahora una tienda de cochinadas plásticas,
ponen música que escupe conciencia falsa a gente devastada por los salarios.

En las clases de un segundo piso, en medio de los míos,
estaba metido en un recuerdo que no lograba consumar...
Me parecía tan normal, tan humana, la forma de tus zapatos desgastados...
La forma en cómo se consumía el tiempo en el mismo espacio...

Como si no existiera centro y periferia.

Caminé varias veces el mismo camino y un beso claro, al final, se repetía.
Lograba caminar entre el parque, con esa imagen distorsionada, esas palabras secas.
Era cerveza fría como la piel húmeda de tus células, en mi cuerpo, así lo recuerdo.

No lograba entender la descomposición de mis ojos,
de esas aparentes cosas diferentes que no tenían sentido.

Pero hoy entiendo que sigo siendo aquél pobre aborigen,
que entregó una amistad por una bala en su cabeza.

Entiendo que la tristeza, no es simplemente un sentimiento,
sino que es una pasión que nace, en nuestro caso,
desde una revolución armada sin alma, sin internacionalismo.

Se vencerá ese pobre amor, cuando salgamos a caminar juntos y nos entendamos.

miércoles, junio 12, 2013

Palabras cursis

"Lo personal es político"

No sé si decirte que eres "la más bella flor"
siento que la cursilería te asume como mujer-oprimida,
te deja construida desde la "fragilidad" de un pétalo-secreto.

Tampoco creo que eres una mujer metálica,
una mujer así no es más que una mujer en un traje de hombre.

En realidad no se como pensarte desde la humanidad...

Perdona, soy un hombre, no entiendo muchas cosas.
Pero no sólo soy un hombre, soy un hombre feminista.

Es difícil quitarse el traje de caballero azul.
Ayer vi unas mujeres felices con una niña es sus brazos,
inmediatamente vi un útero naturalizado en sus ojos.

Tampoco creo en esas cosas.

Cuerpo reproductivo, cuerpo reproducción.

A veces no entiendo cuando decís que están
violando tu humanidad en ciertas cosas...
Que no te dejan asumirte enteramente...

El mundo del hombre es difícil de cuestionarlo
cuando vivís siendo el futuro pastor de un rebaño.
Cuando tenés un palo entre tus piernas.

El hombre puede meter el pene en muchas vaginas,
sentirse un gran lumpen-oligarca cafetalero
desde un bar de mala muerte, decir palabras misógamas
y enviar en un mensaje a su esposa que la "ama para siempre",
llegar a dormir tranquilo, o cogerla mientras piensa en una puta.

Vos no podés.
Vos estás esperando un príncipe azul borracho.
Preparas el gran desayuno de la opresión privada.

Las palabras cursis ocultan un profundo patriarcado.

"Eres la princesa de mis sueños"
MENTIRAS
                            Palabras cursis.

"Te amaré para siempre"
MENTIRAS
                            Palabras cursis.

"Eres la mujer más linda del mundo"
MENTIRAS, MENTIRAS, MENTIRAS

                            Palabras cursis.

Te están abriendo la puerta del carro mujer
                            con palabras cursis.
CARIDAD PATRIARCAL

Te están pagando la cena mujer
                            con palabras cursis.
CARIDAD PATRIARCAL

El caballero es enteramente humano.
Vos estás en lo demás, en lo otro.

Mujer vagina, hombre humano-pene-erecto.

Hombre capitalista-científico, mujer esclava-secretaria.

Palabras transgresoras para desnudar TU caballería.

Palabras cursis: mentiras del patriarca.

jueves, junio 06, 2013

Indigenismo

Primera Parte.
Brasil-amazónico-cauchológico.

¡DEJEN LOS INDIOS EN PAZ!
(Grita un General liberal)

El Ford T por New York
en llantas hechas con barro y sangre
de cuerpos desvanecidos por el olor
a pólvora de un hombre blanco.

El cuerpo del indio como llanta desgastada.

Un tarro blanco salpicado con gotas
de sudor rojo, más grande que su memoria,
se desgarra el sol de medio día sobre
la espalda del hambre en ranchos escondidos.
La vergüenza, el odio y la rabia
se saludan desde una barca en el rio
donde transitan generales, inspectores y fantasmas.

Roger Casement se alarma por la falta de pupitres.
El General Rondón llora por la desgracia humana.

Segunda Parte.
México-antropológico-nacionalista.

¡LOS INDIO-CAMPESINOS DE LA PATRIA!
(Grita un antropólogo blanco)

En oscuros museos, los cráneos y huesos
son risas acabadas de los nuevos hombres de ciencia.

Ahora el indio es el hombre de maíz.
¿Será la mujer una simple tortilla machucada?

Desde el espectro de los indios furiosos que corrieron
con Villa y Zapata contra Porfirio Díaz,
aparecen blancos intelectuales nacionalistas.

El indio es ahora arte-artesanía-folklor de la nación.
La historia es el sumo de la pedantería intelectual.

La piel se desagarra en la vestiduras del mestizo
y convierte su vida en una micro-empresa nacionalista.

Zapata y Villa lloran.
Las mercancías dicen ahora "MADE IN MEXICO".

Tercera Parte.
Perú-comunismo-agrario-primitivista.

¡EL PROBLEMA DEL INDIO NO ES FILANTRÓPICO-HUMANITARIO, ES POLÍTICO!

Un intelectual blanco en silla de ruedas
escupe sobre el revisionismo pequeño-burgués
del problema del indio-campesino en América Latina.

Del comunismo-agrario-primitivo a la revolución mundial.
(sin el feudalismo ortodoxo europeo de por medio)
Un simple salto mortal de prácticas colectivista.
Una cultura ancestral conectada con la cultura del futuro.

El indio odia la codicia del gordo capitalista sin conocerlo.

Sus cuerpos mutilados
son fuente de extracción
de materia prima.

Indio-madre-tierra-robada/mutilada.

La ganancia capitalista viene de una violación corporal.
Capital constante fundido en huesos humanos.
Materia prima de la vergüenza y la humillación.
Aglomeradas en el gamonal y la hacienda de la lumpenburguesía.

La revolución mundial derrotada.
El indio y Mariátegui lloran.

Nuestros días.

Unos agentes de la CIA se transmutan en ONG's
y enseñan al indio las bondades de la micro-empresa,
mientras apuntan en la lista negra a humanos
que se niegan abandonar el comunismo-agrario-primitivista.

Bombas caen en Guatemala. Tierra arrasada.

La humanidad entera llora.

miércoles, abril 24, 2013

Matrimonio moderno (version 1)

Han pasado al acuerdo repetido

de poner las firmas ásperas vencidas.

Deciden que un ESTADO de derecho
los reconozca como miembros de la genérica
colectividad a la cual creen pertenecer, ser ciudadano.

Y su utopía de retrete se les revienta en la cara,
cuando se enamoran  de cualquier cochinada.

Están tirados al final de un papel,
dos cuerpos encapuchados, se miran
con mentiras de contrato. No se viven.

Te veo a los ojos y te tiro las pinturas
y la biblioteca muda de libros conjetura.

No chista ni un antojo de rebeldía,
en la falda sentada al frente de tus días,
y a ella le parece sensato la idea
de balas en su alameda podrida,
de conversación de tías vendidas.

Dos seres humanos que se esconden
de la lluvia de invierno en un tele
empiezan a gritarse con selecciones
de novelas de las que toman un  tren y lloran,
te ves feliz a través de un sentimiento
que no te pertenece.

Eres ajeno a lo que crees que te hace feliz.

En un viaje a la mierda de tu casa,
a relojes que suena en el alma de un timbre,
no pueden abrirse a las noches de caza,
sin llorar por la idea de otro cuerpo sin mí.

Dejas caer la piel en todos los rincones.
Estas hecho veinte kilos de polvo.

Y morís, poco a poco, sin tacones.

Quiero el divorcio.

jueves, marzo 14, 2013

Matrimonios colectivos


(poliandria)

Aquel día cuando caminaba en una empinada cuesta lasciva
hacía la cima de los destellos de la felicidad del encuentro.
Aquel día en donde gozaba de la resonada alegría corrosiva,
creía que la rima de los bellos de la amistad del entorno
podía romper tu risa de vidrios incompletos reciclados
en gritos sin sonido, en abrazos sin manos, en besos sin labios.

Esa lucha de creerme hombre sin sistemas retrogradas.

El nombre de un árbol divino me visita las noches interminables
al son de un continuo ciclo de pensamientos que desaparecen
como la lira de un frustrado amanecer de madrugada que se evanece,
amanecer de dos o tres de la mañana y los ojos vivos en el cielo raso
y veo las imágenes de matrimonios colectivos y mi asombrada
estupidez se ríe de mi mismo y los reproductores de familias burguesas.

Necesito urgentemente un cigarro, porque he decidido
sentir la derrota entre copas y ausencias auto-provocadas
tengo al hombre viejo que me toca las venas saturadas
la ganas de verte leer la vida en tiempos lejanos, sola,
pero cuando puedas tirate a la infamia de no querer a uno solo hombre
en contradicción constante del egoísmo de los celos
cochinadas de un ser fijado en la propiedad básica, privada,
para ser común, ser amores insólitos, diciendo,
en tu boca palabra, que te extrañé ayer con el frío igual que a otro.

¿Cómo te puedo extrañar?

¿Acaso no amas a otros humanos libres?

(¿existentes o imaginario?)

Te veo sentada con las manos en la mesa
como cualquier interpretación histórica
desligada de la carne que te hizo crecer
un poco borracha de las luces de las letras
y vuelve la imagen maldita de tus labios.

¿Estoy metido en la objetividad histórica?

¿Simplemente seré un payaso?

¿Estaré desligado de la praxis revolucionaria?

Hoy te imagino desde el amor más contrarrevolucionario.

Sufro con las sociedades primitivas de nuestra especie.

lunes, marzo 04, 2013

Amaneceres soleados



Hoy llegué con un estallido de bomba en mi mente
como si desde mi individualidad pudiera contraatacar
una explosión inevitable en mi sala de hombre sólo.

Lo tengo todo almacenando en un saco de pensamientos.

Pues te tengo en mi espíritu conspirativo, me dañas la vista.
Y la bolsa se agita, como cocinando una respuesta
como en un saco lleno de serpientes venenosas.
Y me ves con esa mirada y empiezo a sentir
la revolución de nuestra compañía incendiaria.

El saco cae y se abre, salen flores rojas.

Entonces decidís encender la discordia del tema.
Y yo como "sectario" tomo mis tesis anti-oportunistas
y reis y reis con esas forma bella de ser vos,
yo sigo creyendo en la derrota y veo esos ojos azules
diciéndome que tenemos que repetir lo irrepetible.

Y las flores se secan cuando se les sale la sangre,
al verte llorar, angustiada de las horas de la vida,
y empieza a cocinarse en un conjuro mágico de humano,
en el mar de mis conceptos e imágenes de viejos
y tortuosos caminos que no llegan a concretarse.

Sinceramente me siento enfrentado y consultado,
algunos texto caen del cielo de mi ira, y los veos transparentes.
Me tiras algunos besos desinteresados
pero yo como niño malcriado, no logro ocultar
mis contradicciones de hombres en liberación
y eso es lo que me duele en el alma, yo lo que reclamo
es sentarnos a escribir hojas en un papel continuo, uniforme.

Entonces las hojas caen en el piso lleno de sangre
y se empiezan a dibujar unos versos preciosos,
como diciéndote: mira a este hombre que busca
respuesta en torres de papel y te ve entre líneas,
¡como si todas las respuesta estuvieran escritas!

Quiero tener noches interminables de concreciones.
Pero para eso dudé de mi existencia.
Le volví a consultar verdades incomodas a un amigo,
porque no soy yo un animal que pueda salir de la colmena
si tocarle la puerta a otros seres, para no tirar la vida
como cualquier otro animal inferior en crisis.

Entonces las hojas se unen entre ellas como papel mojado
y se empiezan a dibujar las venas y la columna vertebral
de un hombre furioso, enamorado de sus palabras,
furioso de verte marchitarte sola en cuarto oscuro,
dejando ocultas palabras que necesitan decirse a gritos.

Soy un animal que se obliga a acuerparse en la colectividad
impulsado por los instintos más nobles de nuestra especie.
El instinto de la conciencia de que estamos en una lucha
por entender tus labios agresores, critica a la tristeza lenta.

Entonces, el niño malcriado, se vuelve en un serio adulto
con mirada leninista, con responsabilidad por sus pensamientos
y las letras que salen articuladas desde su cima de hombre
hacía el largo camino de la conjugación gramatical de su lengua.

Salen algunos colores de la boca, sin tener coherencia estructural,
los colores que tomas entre tu lenguaje cuando te los empujo con mi lengua
con mis ganas de tocarte la piel, y verte dormir, verte la espalda y besarte
mietras tenés esos extraños sueños que te dejan indefensa.

El cuerpo papel, se vuelve carne, la columna vertebral
se inserta en esta masa roja, y la piel es dibujada
por las partes blancas que se tiran hacia afuera
y quedo desnudo ante tus ojos, quedan desnudas mis palabras.

Mujer, tenés que volver a ver los ojos de la mujer de siete prisiones.
La que fue tirada desde un rio como si pudiera vivir sin recuerdos.
La que lloró por la tortura de un simple animal inferior desesperado,
no por su maldita vida miserable de látigos y tristezas,
sino porque en sus ojos estaba metido el sufrimiento de la humanidad entera.

Ahí está la esperanza de los eternos amaneceres soleados.
En esa gran responsabilidad está la alegría de ser humano.

jueves, febrero 21, 2013

La agricultura y el hombre



"(...) la vida pastoral, o más en general el nomadismo, constituye
la primera forma de los modos de existencia, en la cual la tribu no
se instala en una sede determinada sino que aprovecha para el pastaje
lo que va encontrando -pues lo hombres no son por naturaleza
sendetarios- (...), en consecuencia, la colectividad tribal, la entidad
comunitaria natural, no aparece como resultado sino como supuesto
 de la apropiación colectiva (temporaria) del suelo y su utilización."
(Karl Marx, "Formaciones Económicas Precapitalistas")


Caminabamos y caminabamos largos caminos,
nuestras ganas de estar juntos y contarnos
cosas al oído, cuando me tocaba la guardia,
mientras besaba tu cuello sucio,
te susurraba al oído para escuchar los grillos,
cuando hoy no estabas conmigo pero estábamos
juntos, aunque satisficieras tus deseos carnales
con otros, aunque entregaras tu cuerpo a la lujuria
siempre disfrutaba ese olor tuyo, sentada a mi lado
en esta rutas interminables, de luchas y desdichas,
dormíamos todos juntos, nosotros abrazados
para luchar contra este frio sin el fuego perdido
cuando extraño esos bellos paisajes,
esos animales preciosos que nos visitaban
que nos decían que es difícil vivir acá
aunque que sé que nuestros hermanos y hermanas
mueren a cada instante, siempre te tendré a ti
o a cualquier otra compañera de viaje.

Pero descubrimos estas asombrosas plantas,
y esta mano extendida, estos órganos suplementarios,
y te veía estudiar todas las noches la mejor forma de vivir.
Te veías tan bella, tan humana que mis nostalgias de viajes
mis ganas de ver aquellas cataratas y animales exóticos
simplemente desaparecieron por tus asombrosas chispas
tu forma excepcional de brotar de ti la vida de nuestras vidas.

Mujer de todos y de nadie, mujer madre y amante de todos.
Nunca tuve tu chispa, tus habilidades de inventar lo imposible.
Reproduces nuestra especie y a la vez eres científica milenaria.
Nos dedicamos a la tierra y nos quedamos para siempre,
la tierra nos dió todo, nos dió nuestra unión de humanos
y nos quedamos acá, para cuidar nuestras vidas,
dejamos nuestras aventuras y viajes contantes
y encuentros con nuestros amigos en la selva
aunque no entendíamos ni papa de lo que nos decían
siempre encontrabas la forma de extender nuestras manos
siempre tuviste la chispa de enseñarles nuestros descubrimientos
porque sabías que nuestra solidaridad está escrita en nuestra sangre,
porque dejamos de evolucionar nuestra carne,
porque nuestros órganos no son ya más que objetos hecho por nuestra manos.

Sabes, nuestro amor es un amor de todos y de nadie.
Pero tengo un terrible sentimiento de tristeza,
siento en los más profundo de mi ser que estas tierras,
este sedentarismo nos hará proteger nuestros frutos,
porque nuestro trabajo tiene un sentido temporal y es de todos,
y nos veremos en la necesidad de buscar ayuda externa
o protegernos hasta morir de otros codiciosos
que querán tenerlo todo sin hacer nada,
poseer nuestros frutos colectivos,
por la simple miseria de mantenerse vivos.

[inicio de la lucha de clases]

martes, febrero 19, 2013

Revolución alemana


«decenas de miles de trabajadores esta­llaron en salvajes gritos.
Jamás he vuelto a ver una cosa por el estilo. Hasta bien entrada
la tarde, los obreros y los soldados del Ejército rojo desfilaron.
La revolución mundial había llegado. La masa del pueblo oía el
férreo eco de sus pisadas. Nuestro aislamiento había terminado» 
Radek (sobre la revolución alemana, en Rusia)


En la vida de medias sucias y miradas quebradas
en la respuesta seca y áspera del pan duro
en el frio quebrantado de seriedades miserables
tengo el recuerdo de tus gritos secos de nevera.

Cuando intento mirar el sol y el cielo azul
desde mi nueva carne renacida por el temor
de los balazos escondidos del medio desigual.

En estas calles oscuras que las quema el calor
de tu ausencia, en esta tierra quebrada
por la tristeza de la semilla que agoniza,
desde acá, desde los recuerdos de tus zapatos.

Estoy imaginándote en el sumo del ron caliente
de caña de azúcar, calentando el momento
oportuno del asalto al poder desde el alcohol,
que hacen de tu insolencia, de tu cara seria
un orgasmo humano de liberación.

Te veo como mirándome con desprecio
pero en el fondo eres tan sincera que me alegras
la noche confusa de palabras ambiguas
por mi falta de lectura, que solo me permite
plantear el problema desde acá
saliendo de las pieles nacionalistas,
de estos Estados conservadores que
engañan a la verdadera alegría compartida.

Estoy en mis peculiaridades periféricas,
con el desprecio categórico a la comodidad
de tus perfectas calles, ordenes, y trenes,
dándome cuenta que eres bella porque
estás metida en cada asiento con la mirada
perdida en la esperanza del amor imposible.

(calentando en las noches interminables,
en los besos nocturnos, y caricias derrochadas,
el verdadero cambio económico de tu vida
resultado de la belleza del amor mundial)

Te levantas disparándome conciencia
como sino no fuera un coherente interprete
o aprendiz de la realidad humana,
es decir: como sincero marxista latinoamericano,
tan minoría como el amor puro
que tuve en ese cuarto diminuto
en donde la revolución se ahogaba con el tiempo.

En un jardín lleno de rosas rojas
y claveles liebknecos que explotan
a la socialdemocracia de la misma forma
como el que deja un vicio mortal
en la historia humana,
de la explotación de la codicia
de la guerra imperialista del odio
contra la tristeza de la frustración
del tiempo que pasa lentamente
y no estalla la alegría,
solamente en estas calles
solamente en Berlín se respira
con alevosía, entre el cielo gris
y tu sonrisa fingida
en la toma de dos o tres
periódicos, en el asalto
a tu falta en medio de este frio de asfalto,
que me calienta la imaginación,
de seguir la pisada de las tres eles,
de las pisadas del viejo barbudo alemán
y tenés esa expresión en tu cara
como sino tuvieras la sangre cara
la fuerzas de ser categóricamente
coherente con tus impulsos humanos consecuentes.

Sigo muy fijo en mis "principios",
el adiós a los frentes únicos
y partiduchos parlamentarios
y todas esas cosas humanas
que hacían ver historia nacer muerta
en tus formas de decir la verdad mintiendo
y yo sin la tristeza de escondernos en los cimientos
en las sabanas de los contratos oscuros,
escupiendo los acuerdos de Rapallo tuyos
escritos en cuatro puros de la derrota.

Estas tan inconsciente de tus reflejos conchos
de tu historia en tus venas alemanas,
en que la tristeza camina contra la revolución
que mi simple sentimiento de derrota de 500 años
expresada en la más débil actitud sombría
de defensa inútil ante el supuesto insulto
de tu carne, de tus pechos de algarabía
me doy cuenta que estoy colonizado
por tu olor de recuerdo ensangrentado
y propongo irme más a la izquierda
como si fuera un enfermo infantil.

Yo sé que odias el muro de la vergüenza.
Yo sé que confías en aquellos seres sensatos.
En los que desde el interior de la degeneración
ven la luz artificial de un porvenir que nunca llega.

Ese hombre tan vivo como la valentía del amor sincero,
que desciende de una gloria barata, de un tren
y les dan unas flores de triunfalismo falso
que decide creer en la posibilidad del inicio de la historia
que confía en la clase proletaria organizada en colmenas mundiales
no por el hecho de imponer la palabra en sus bocas mentales
sino porque la humanidad despertaba con sueños de esperanza
y él, como lector humano logra ver la democracia obrera,
tan viva, como la ganas de tomar las armas del amor sin frontera.

Pero no, triunfó la codicia, triunfó la unión de la vergüenza.

Y la miseria, creció del tamaño de un partido sin corteza.
Y metieron en una caja pública a los restos del lector de la belleza.
Y sin embargo, nacieron flores nocturnas en la tristeza.
Y pasaron los años, y nos mataron la risa,
Y desde la cornisa de las salas, de los barrios,
el fantasma fue cazado con la lucha inter-imperialista.

Entonces, cuanto te veo tu crisis existenciales,
cuanto veo nuestras manos de intentos parciales,
cuanto te veo dormir en tus ganas ver la brisa y las estrellas,
y agarro de mi estante de palabras una estela roja
que me susurra en la mente de hombre,
que nuestros intentos de vivir el horizonte,
me dan las ganas necesarias para repetir la vida
en una tristeza acompañada de nuestra ira.

Yo veo nuevos intentos de revoluciones alemanas,
nuevas formas de interpretar la historia que se emanan.

Compañera, amiga, sigamos siendo hormigas suicidas.
Tomemos nuestras sillas y escribamos poesías.
Escribamos palabras para denunciar la injusticia de la plusvalía.
No para entregar un plato de palabras podridas,
sino para ser expresión viva de nuestra vida.


Yo sigo pensando en los dolores profundos que me provocaste: revolución alemana...

miércoles, febrero 06, 2013

Segundo día sin dialéctica



Estaba metido en mi salsa
cuando de repente
una figura extraña
me rechaza como si fuera
un simple hule viejo
de llanta de frontera
y me pongo a imaginar
esas caras de compas
en fiesticas de Zapote
tristes como el aguinaldo
violado de diciembre
y acá, como si no fuera
de la clase obrera
tengo el corazón
destrozado
por un mar de pobre
que me calienta
los pensamientos
acá soy un simple
pensamiento abstracto
me siento solo como
un simple banco frio
vos allá pensando
en el último sufrimiento
de besos inconclusos
me doy cuenta que no
puedo ser querido
con amor alemán
sino con locura
latina de domingo
de ceviche de escusa
barata de acompañamiento
estoy más solo que
aquella banca maldita
en donde escupo la finura,
la tristeza de los metros medidos
estoy pensándote en un puerto
lleno de huecos mortales
yo acá como simple
mortal en gota
de agua de aceite
te pienso como si fueras
una bomba de agua
pronta a reventar el corazón
triste de simple humano barato
de calles latinoamericanas
en donde el guaro vaquero
te roza las mejillas de tugurio
yo acá en la galaxia paralela
te escucho pensar en otro
mientras se me desintegran
los argumentos de hombre
sensato feministas
trato de pensar en el día
atrasado de amores
en aquella alemana
que  me trató
como un simple instrumento
vos allá pensando en un revuelta
yo acá triste como un frustrado amanecer
de domingo rojo
trato de sobrevivir sin tu sabia.

jueves, diciembre 20, 2012

Viaje intergaláctico



Corazón clandestino, seccionado en mil,
amor de prostíbulo, tristeza infinita.

Dejo los temblores y temores de asalto.

La nave no sabe de amores contrariados
no sabe de un país chiquitico
agricultor de revolucionarios centroamericanos.

La nave despega por la noche
para no asustar a los puertos,
para dejar pensando en sueños
extraños a los únicos amores
verdaderos de San José.

El imperialismo europeo es un viejo terco.
Yo voy como si fuera vanguardia,
lleno de borracheras y acciones radicales.

Mi maleta está llena de expectativas.
Mis libros no alcanzan a calmar mi colonia mental.
Mi ansiedad se mide en nostalgias de techos herrumbrados.

Creo que tendré que pensarte en una célula explosiva.
Para no sentirme invadido por una carabela española.

Te dejo tirada en tus deudas externas,
en tus despertares de domingos rojos, enamorados.

Tocaré el suelo como si fuera un extraterrestre.
Como cuando Rosa roja salió de Varsovia
para estar en la punta del fusil de masas.

Te estaré pensando desde la madera tropical de mis huesos.

martes, diciembre 04, 2012

Los chamacos imaginarios


Existen en la potencialidad divina de las mentes de algunos locos.
Todos fuerzan el pensamiento dogmático tomados de la mano.
La sala se asoma por los ladrillos de las paredes y no aguanta la risa.
Entonces un temblor, de dimensiones cuestionables, tira un sustillo.

En la intimidad, estos hipócritas,
se ven en una porno hardcore.
En ese momento sucio, capitalista,
ven un niño en un parque,
en el reflejo de sus tristes soledades
después de las eyaculaciones.

Y así se dirigen los dos con esas malas vibras,
a las prácticas burguesas,
de solucionar realidades
creando familias ebrias,
que vive la vida repitiéndose
en aburridísimas cocinas con tele.

Yo les aconsejo que se compren un perro o se suiciden.

Da igual

o podés tomar el camino difícil,
de leer sociedades, modos de producción
e imaginar una bruja devastada en los ojos de tu amiga.

En ese momento los chamacos imaginarios explotan por los aires.

domingo, diciembre 02, 2012

En un día en transición


En día en transición el cielo es rojo y atardece solo en los barrios finos.

Es un día en donde llueve por dentro del frio de las latas y por fuera está la vida.

El sol sale a tomar la tristeza camino al suelo
sin pensar ni siquiera a cual planeta está visitando.

El suelo se deshace entre escupas y chiles radioactivos
y por esas calles, un niño huele cemento mientras vende flores.

Y su luz quema la frente de las masas, y detrás de ellas,
se ve llorando descalzo y sus ojos miran un mar negro lleno de bancos.

Delante está desparramada la realidad.

Escupiendo como una lacra a los pies del pobre.

La tomo como quien saca una cerveza clandestina en horas laborales.

Como quien asume las esperanzas de la iglesia y el Estado
derrotadas en grandes bóvedas antiguas del dinero imaginario.

La izquierda comunista enfrenta la realidad
con la rigurosidad que solicita el hambre en la crisis.

Entonces las organizaciones de mano alzada
abrazan a los suyos, y entre la fiesta humana,
todos quieren sentirse más ilegales que ayer.

Nada de esas cobardías del voto oculto en una caja.

Me asumo con las manos arriba y un beso profundo de clase.

Nadie dura más que una revocación colectiva.

Esos diputadillos parlamentarios...

Un día en transición es de prácticas de futbol.

Hay que saber como saber brincar las paredes del poder y desviar bombas atómicas,
para meterle el gol que provoca la invasión masiva al campo de la lucha de clases.

Y nos ponemos a incitar  un "aprete" de las fronteras con huelgas solidarias.

Y te agarro la cintura y los labios conectan poblados enteros
con esa boca rica de acento extranjero.

Y el mundo está apretando por nuestras incitaciones científicas.

Y somos ciudadanos mundiales.

En un día en transición mientras una célula explota con una bala,
grupos de seres humanos se esconden en grutas planeando el mejor partido del mundo.

jueves, noviembre 22, 2012

El pacto con el trabajo muerto



Por si acaso no brillara el sol en el día más frio del año,

enciendo una fogata de oficina utilizando el basurero del baño.

La fogata empieza a calentar en esta calle sin salida,
se acercan los compañeros de trabajo,
con sus asquerosas máquinas bajo los brazos,
las manos sucias se asoman al basurero pidiendo ayuda.

El basurero tira un tufillo a gordos burócratas públicos.
El fuego, como que agarra fuerza con esa grasa que torea las llamas.

Entonces, se asoma por la puerta, ese ser, el "project manager".
Nos dispara unas cuantas tareas abstractas, y nos pide cuentas del tiempo.

Lo que siempre se hace en estos casos, es simplemente hablar en lenguas.
[Al mejor estilo de las iglesias pentecostales, paque no suene feo decir "panderetas"]
Entonces, como en una reunión de doctores, todas hablando en idiomas distintos.

Por ahí hay unos conspiradores de profesiones, que violaron sus conocimientos científicos,
por unos cochinos dólares de más, que les da derecho al látigo de la verguenza, se acercan al fuego.
Pero claro está, que nuestros lenguajes evolucionan a unas velocidades impresionantes,
entonces los maes, básicamente nos ven a los ojos y dicen que si, cuando les tiramos estructuras falsas.

Los compañeros cobardes, salen de sus audífonos gigantes, y se incorporan a la tertulia.
Logramos controlar a estos putos infiltrados, cubrimos nuestras burlas con fabulosas ironías.
Y nos vemos disimuladamente a los ojos, y dentro de nuestras cajas tristes, estamos llorando de alegría.

La cosa cambia cuando llega ese hombre, la encarnación del trabajo muerto.
Nos vuelve a ver como lo que somos, mercancías que construyen mercancías detenidos en el tiempo.
Se paraliza la rueda, no circula el capital, su desembolso básicamente empieza a crecer.
Su ganancia empieza a disminuir, entonces, abre la boca y nos exige comportarnos como mercancías.

Los compañeros de trabajo nos conectamos con las miradas,
y en la fiesta de nuestras cabezas, la alegría es pulverizada con un misil Israelí.
En mi caso, llegan a mi mente, un comité de fábrica, la imagen de Pannekoek.
En el caso de mis compañeros, un caminante solitario en un día de neblina,
que escucha a sus compañeros perdidos en la selva tropical, entre gritos difusos.

Se ve cada uno perdido en sus propios sectores de trabajo.
Llega el pastor de cada rebaño, el dirigente sindical, y llama a los suyos.
Entonces, este dirigente, se encarga de fumigar el sentimiento de clase proletaria.
Entonces, seguimos siendo mercancía, seguimos viviendo en el reino de la propiedad privada.
Por el cochino pacto del hombre del trabajo muerto, el capitalista, y el dirigente sindical.

miércoles, noviembre 21, 2012

Encuentro de la izquierda revolucionaria



A veces el final de luz toca la cama, como siempre,
y ves labios de mujeres pasadas, en mi almohada.

Me decís que no quieres esos labios en tu cabeza.

Yo rio, y te veo tan liberada de muchas cadenas
que interpreto tu reclamo como un simple chiste.

Entonces, escondemos los cuerpos debajo de la tela,
y hablamos sobre las posibilidades
de ver con nuestros propios ojos
el nacer de una nueva humanidad.

Me decís que no.
Yo, desearía creer que sí, pero tenés razón.
Me seguiré engañando con la reencarnación estúpida
de los poemas más esperanzadores de la galaxia.

No tiene sentido el tiempo
cuando tocas al ser humano del futuro
entre tu cuerpo desnudo y mis labios.
Puede salir la luz y seguiríamos siendo
dos luces hablando palabras críticas
en un cuarto oscuro, pesado,
por mañanas pegajosas,
mientras el reloj detenido en un instante eterno,
se burla de los horarios de la industria,
y avanzamos hasta en nuestros momentos más decadentes.

Drogados de esa catarsis de entrelazar
besos y verdades humanas,
entre fantasías provocadas,
por la falta de sueño y el cansancio,
y sustancias que circulan por nuestras venas,
te veo tan bella,
que no se si son las palabras que salen de tu boca o tus ojos claro.

Como buen piedrero que soy,
de la miel de tu boca
no hay necesidad de comer átomos,
se consumen las horas del tiempo
de una forma que no hay miedo
para inventar nuevos espacios en donde
se pueda detener el instante para disfrutar
un momento desde la parte de atrás de tu espalda.
Pasan horas, y se juntan los momentos
en donde parte de tu carne te obliga a ser humano.

Te lo juro, que si fueras un simple libro
una simple montaña de imágenes en letras crudas,
la canción que siempre te hace despertar la rabia y la mano,
la felicidad de resolver un enigma con libros viejos marxistas,
dormiría frustrado por no tener piel de mujer junto a mi idea.
Pero igual abrazaría la idea como una potencialidad de mujer desnuda.

Me siento como si fuera el último guerrillero enamorado de la montaña.
Paso clandestinamente cada frontera volando unas cuantas palabras al aire
y encuentro en la emboscada, una macha malcriada que me invita a disfrutar
una tarde anaranjada llena de frio en las esquinas en donde me siento
en la comodidad de una conspiración conjunta,
entre las formas que se van dibujando en la sociedad,
cuando en la profecía divina de la abundancia y la carencia,
aparecen detrás de las piscinas de billetes de los cerdos,
entre los caseríos, miles de libros, fusiles y bombas,
que se encuentras escondidos bajo las camas,
en las casas de las estrellas más brillantes de nuestra clase.

Se adelantan las vacaciones y los días lindos en estas épocas de mierda.

Estás tan real, que realmente robas el aire en cada sorbo de tapis.
En tanto en tanto, te veo pronunciar las confesiones religiosas,
decís, que sos comunista, como si fuera tan fácil conseguir
esas palabras, en este espacio centroamericano, en este país.

He llamado a mi amigo Luis, un poco alterado,
y le he contado que tengo que construir un Marx gigante
para pintarlo por todas las calles de la ciudad.

Como si fuera un imbécil que busca un cochino ramo de flores.
Mi amigo se suma a la gran tarea de gritarte,
porque en realidad mis gritos nos salen de un solo cuerpo.

Necesito tu comunismo en cuerpo de mujer.

Eres material de una estructura de dominación,
de una caza de brujas milenaria,
escondidas en calles pisoteadas por un gran jefe,
pero no, se ve una cabeza al fondo de un edificio,
tirando señales estratégicas a los cielos,
y en los edificios circundantes,
responde todas las ventanas con un disparo.
Llevas años en los estudios de las cadenas peculiares,
y estas tan despierta compañera,
que amaneces caminando en pensamientos,
que te dejan sola en una esquina,
y mientras esperas el bus,
se te cocina la furia de una forma coherente en tu cabeza.

Y ves a todo el Reformismo tan evidente,
haciendo partiduchos electoreros,
defendiendo el programa mínimo-máximo,
como unos cuantos cobardes mencheviques,
que se escudan en sus cochinaditas de domingo,
para garantizarse su espacio privado,
sus momentos de borracheras intelectuales,
mientras en las calles proletarias,
los niños huelen cemento,
y la madre sufre cada día por un café rey,
mientras se amontonan en las esquinas
tristezas fumando piedra,
desempleados hambrientos disecados,
quemándose sus partes humanas con un tubo,
para no sentir hambre, ni días,
dándole sentido al sol precioso de la mañana,
dándole sentido al espacio vacío de este cuarto,
dándole sentido a las repeticiones diarias,
dándole sentido a los cochinos aumentos de salario que no existen.

Entonces, yo desde la otra esquina,
te veo cubierta de esa capa protectora.
De esas palabras que se van articulando
en tu superficie, y salen a defenderte,
cuando el argumento te golpea sorpresivamente,
te logro alcanzar con mi mano,
y dejo que tu olor de mujer furiosa,
me logre sentir cómodo,
me logre quitar el hambre de vida.

Y en cada reencuentro, se me caen capas de hombre viejo.
Y logro librarme de esta difícil tarea de estar cómodo,
de pretender que tengo una teoría sin praxis revolucionaria.

Te vas a tu trabajo, y yo a mi alma perturbada.
Nos quitamos las sabanas,
las almohadas de nuestras cabezas de argumentos,
y salimos al mundo pensando diferente,
dando nuestro aporte al mundo nuevo.

jueves, noviembre 08, 2012

Ejército de reserva



No creas amigo, que en este país no hay ejército.
Hay soldados en todas los rincones de San José.

No te asustes amigo.

No son esos asquerosos policías amigo, las armas de este ejército no tiran balas.
Y las mayoría de ellos podrías ser vos, podría ser tu vecino.
Los policías tienen salarios de hambre, mal viven en casas de cemento,
y están en tus mismos barrios, y todos saben quienes son ellos.

Bueno pensándolo mejor, sí tienen armas,
pero estas armas, son armas que no controlan ellos mismos.
Estas armas las controla el mercado mundial de trabajo.

Imagina una gran fila de tristeza, de pansas vacías.
El hombre rico, ve este ejército vestido en harapos,
envía a la lucha armada de la piedra y el pegamento, y el frio de la calle,
a los experimentados viejos sin propiedad privada y manos desgastadas,
a luchar a la calle, a limpiar vidrios, a buscar en los basureros un poco de vida,
a recoger latas de tu fiesta de anoche, en las calles de San Pedro.

Muchos de estos soldados, cruzan las fronteras para intentar ser enviados
a la gran guerra de la recolección del café, que permite tener al menos
una gran botella de alcohol de farmacia para cenar, para compatir con los indios
del Panamá, que llegan hasta Dota, y duermen en estos grandes batallones
de las haciendas del cafetalero rico, todos juntos,
burlándose de las rencillas milenarias de la piel blancuzca.

¿Como se reclutan estos ejércitos?

Gran preguntan amigo.

Agarre una gran industrial, échelos a todos.
Envíale, en nuestro caso, malos precios del café,
saque algunas maquilas textileras y envíelas a China.
Contrátelos por unos meses, quíteles la dignidad,
trate que sus hijos crezcan en calles oscuros.
Aplíqueles la sedosa crema del humo negro del centro.

Espérate unos cuantos años amigo, aparecerán tirados en la calle.
Durmiendo en casa móviles de cartón, haciendo el amor en la zona roja.

¡Y vos amigo, los ves como si fueran unos simples vagabundos!

Los viejitos, los chapulines que roban tu cartera,
los que andan arrastrando la vida con la cara sucia
y una mano alzada pidiendo limosna.

Ellos son como vos, solo que sin trabajo.
¡Fuerza de trabajo latente!

El mercado se ríe de ellos, y te dice,
¿Querés este salario de mierda?
¿Querés vivir en la calle amigo?
¿Querés esta botella de tristeza amigo?

Y vos los ves con desprecio y asco, amigo....

¡Abrázalos con el amor de clase,
véalos como tristes desempleados sin casa!

 ¡Hagan crecer las calles, con ellos y los que pueden parar las industrias!

Cuando llega uno de ellos y te mete el puñal,
y llega un hombre y le mete treinta balazos,
te das cuenta que la tarea es dura.

Este doloroso camino, de sentirse hermanos mundiales...

Yo, de mi parte, no tengo otra salida más que aportar mi grano de humanidad.

¡Es increíble que estos ejércitos gigantes, no puedan contra un puñado de imbéciles!

En las crisis capitalistas se multiplican los policías,
pero también, este ejército de reserva crece
y se apuñan todos en los rincones de la familia y la calle del mundo.

Es un asunto fácil, vaya con algunos amigos al cuartel más cercano,
invite a algunos mal olientes soldados, a tus amigos del trabajo latente,
y explíqueles que estas armas no son para protegerte del drug dealer,
sino que son para que las fábricas de mercancías sean de todos los habitantes de la tierra.

Que difícil tarea, sacarles los países de las cabezas dirás...

Pero cuando ves en los barrios, colombianos y nicaragüenses,
te das cuenta que el hambre no es cosa nacional,
y enciendes el tele, y ves a los gringos y los españoles,
y ves bombas de fuego en pieles policial de los dioses griegos
es fácil ver que el ejército de reserva no es un asunto nacional.

Vos como comunista, lo sabés, y no te queda otra cosas,
que enviarte a la batalla humana, de unir los barrios en una sola clase.
Ya lo dijo un gran representante de nuestra humanidad:

"El revolucionario es, entre otras cosas, el hombre más útil de su época."

¡Y yo, no encuentro más útil que ver este ejército en harapos en nuestra clase!

martes, octubre 30, 2012

Teoría de la crisis


(también conocida como capitalismo en decadencia)

Ayer andaba por terrenos derretidos
disfrazado de un simple estudiante.
Me recibió una señora como pintada
en un cuadro de los ochenta.

Me dice, mae siéntese en esa silla y espere un trillón de años.

Picha.

Entonces me nacen raíces, penetran al suelo.
Disfrazado en un rostro que no me pertenece
empiezo a imaginar la teoría de la crisis.

Y llegan unos duendes a mi cabeza:
Llega Mandel y le manda Rosa (como compa mae).

Todo se confunde rarísimo.

Entonces, supuestamente, que
el capital global crece gracias
a que en la periferia de la época,
o sea, que la UFCO y todos esos gringos,
y que la oligarquía en el teatro de Paris
y un poco de mops todos mojados de por acá
por unos huequillos de de bala, esas tierras
había que meterle arina
para incorporarlos al mercado mundial.
Que, supuestamente,
ahí, mae, ahí, iba a crecer oro en los bancos.

Y Mandel saca el tema de las armas.
Sias perro, todo complicadísimo.

Y Wallmark, ese mae, ese mae esta asustado
de las profesías Mandelianas, se fue a meter
a unos bancos en una Isla de por allantas
escondidísima.

Pero estoy seguro que a Mandel
le dan terror las bombas atómicas.

Igual a mi, haga el siguiente experimento:
agarre un Bush x, y le da un interruptor.

Ya lo presionó.

Yo debajo del sueter con tres hombres pintados,
veo la luz podrida y un escritorio hablante
y un señor metido en un cuerpo de niño.
Le pido unos números escondidos
en libros como de las época del 1860 al 1992.

Para un mae nacido en el 82,
era como agarrar abuelos amarillos de bolsillo.

Y veo toda esa vara.
Veo lo que el compita de Wallmark vio
desde el último piso de un rascacielos
con un whisky y una puta fina.

Veo mercados capitalistas
por toda la galaxia pidiendo préstamos.

Entonces me acuerdo de la crítica del duende.
Y el fantasma de Rosa en aquellos ojos bellos.

Y todo continua complicadísimo...