lunes, noviembre 22, 2010

Amor de nosotros

Te voy a regalar un ramo de balas,
un tanque que corta el jardín,
un misil en tu cara,
junto a tu nariz de otra galaxia.

Mis amigos del barrio
cocinan en el parque,
comen la mierda por las noches,
crack, cocaina, pastillas.

Dos de ellos, tienen libros,
que salen de sus bolsillos
exactamente como revolveres.

Disparan lagrimas de amor,
la imagen del amigo caido,
el sueño de quererte sin familia.
De solo tenerte compañera,
amiga de sangre desengañada.

domingo, noviembre 21, 2010

Los ciegos en un domingo

Cuando camina el agua
en los caminos del sol,
y el día del futbol,
es triste, sin magía,
nace para abajo,
gracias a la suavidad
de la tristeza mojada,
una flor invertida.
Es la flor de los muertos.
Del plato sin sal.
Del olor del otro en ella.
de los cuerpos en la acera.

Pero yo estaba ahí,
una piedra en el zapato,
nostálgica y molesta,
que empuja en todos,
y saca lágrimas de odio.


Los policías nos vijilan,
buscan los rencos,
los que arranron la suela,
los hacedores de historia.

Las cárceles están llenas,
y los bolsillos vacíos.
Los preámbulos del lunes,
son del cine y la piyama.

¿En qué momento,
veremos el jardín
invertido?

viernes, noviembre 12, 2010

Corriendo

Tirarse en picada,
recibir un cien,
la pedrada al policia,
el olor detrás de las orejas,
el gol en el último minuto,
el beso suave y progresivo,
el billete escondido,
el día de pago,
el cruce de miradas,
el libro perfecto,
el de sueños del futuro,
todo eso me hace correr.

jueves, noviembre 11, 2010

Mi cabeza

No sabe que los rescatistas no lo buscan más,
El bosque es demasiado peligroso.

Es imposible que viva tanto tiempo,
con un libro de versos,
y mensajes nunca enviados.

En la selva está, recibiendo lluvia,
sintiendo nostalgía, comiendo hojas secas.

Con un fusil, odio y amor.

Los fantasmas no existen

El lugar donde asustan con vientos frios,
manos que tocan sin tocar en la oscuridad,
está en una carta aún no escrita.

Son fantasmas que no existen,
ocultos en el temor del dolor ajeno,
y propio porsupuesto.

Me gustan las frutas tropicales,
que puedo decir.
Me gusta saber que sufrimos desde siglos,
y que los muertos asustan a los ricos.