viernes, febrero 18, 2011

un hombre se quiere apagar

porque un hombre se quiere apagar?
por los murmullos de avispas que entrar por el oído?
porque callaste con un martillo?
Cobarde de mierda.
o bien, porque tu carruaje es pequeño y viejo?
porque el culo que hueles es aburrido?
Pequeño burgués de mierda.
Si es porque el cielo esta en tus pies,
hay huevo solo los lunes,
y la plata se acaba el viernes,
no te vayas, tomate unido,
toma un bus al centro,
grita diez mil galillos,
tira el reloj,
y toma el poder.

domingo, febrero 06, 2011

Cuadrados

Me siento cuadrado,
como metido en una lata de atún.
Apretujado, como el bus a las 6.

La presión de los pies en la cabeza
marcan mis cachetes:
de un lado el pavimento,
del otro lado, el frío zapato policial.

Me tiro a un barranco,
para que se me quite lo cuadrado.
Me hago pequeño en la lata
Aprendo a volar, y me río
de los calores/olores del día.

Sigo siendo apretujadamente cuadrado.
Me siento al sol y nada,
Me siento al sol en la calle y ahí si.

Me siento redondo algunos pocos días,
También me siento como que me salen picos.
Lo que si no me siento, es plano.

La gente no quiere estar cuadrada,
quiere sentirse colorida, multiforme.

Pero no:
Cuadrados en la escuela,
Cuadrados en la tele,
Cuadrados en los estadios,
Cuadrados en geometría.

¿Por qué nos quieren cuadradamente hambrientos?

jueves, enero 27, 2011

Operación

Me arranco la piel y muero de frío.
En la sala blanca, sangro a lo lejos.

Corren los minutos en relojes de recuerdos
de caras, frases, abrazos.

Estas ahí, te tocan manos de fuego.
Confiamos en los antifaces azules.

Estas en el mismo lugar que una obrera,
que orgullo!, y yo en tu sangre...

Ahora tienes una mano enorme
y te agarramos como niños de cada dedo.

Ahora estamos olvidándonos del mundo,
estamos metidos en un masa deforme
empujando con todo, expandiendo,
rompiendo esta presión, creando agujeros
que liberan y dejan movernos vivos.

sábado, enero 22, 2011

Noches de Hospital

La silla esta sentada de la mano de la cama,
acariciando dulcemente las sabanas blancas.

Entre dolor y luces, y una sombra eléctrica,
grita la acompañante electrónica a las voces.

Las voces corren y ven, pero son sordas.
A veces las camas se intercambian,
Cambian vidas muertas por vidas agonizantes.

Cuando llegan las voces sordas,
(una vos dulce, que sabe mi nombre)
Calla la máquina, que acompaña al hombre.

Porque la máquina sabe más que el hombre,
y el hombre obedece a la máquina.

La mía, la sangre mía, duerme,
acaricia el sueño durmiendo.

Mi sueño esta junto a ella,
viéndola y sufriendo juntos de la mano.

Yo soy ella, y ella es dulce.
Somos ella, en los reflejos,
y ella es acompañante de las camas,
y la silla que descansa.

Cada cama tiene un nombre en tiza,
tiene un número fijo y una flor.

El nombre es una pizarra de escuela,
lleno de errores, y las mesas
tiene ciertos amores, y fantasías.

La angustia se respira más que el aire,
el aire se bebe en tubos de metal,
la comida cae a gotas por las venas.

Parece normal correr por muertos,
ver las sillas solitarias, y las voces sordas,
comer pastillas de colores,
en el hotel donde las sillas
andan de la mano de las sabanas.

Algunas sabanas se queman,
otras se esconden, la de mi sangre
me la llevo yo, se la arrebato a la silla.

La veo tan cerca, en los sueño.
Ahí todo se vale, se vale vivir,
se vale el latido fuerte del corazón.

Las lágrimas son inútiles,
las camas se intercambian,
las sillas viven por siglos,
las sabanas se mueren.

Los sueños se transmiten,
se graban en historias de vidas,
se burlan de los asesino de sabanas,
se burlan de la silla solitaria,
se burlan de la muerte,
se burlan de las camas
se burlan de las pizarras de tiza.

domingo, enero 09, 2011

Experiencia

Tiro mil gritos al aire
sacándome a mi mismo a pasear.

Me tomo de la mano,
me acuesto solo, vivo solo.

Mi sombra detrás de la lampara,
me ve, me dice: ya sabes, ya lo viviste.

Fui un perro, ahora soy un gato.

Subo lo techos, quiero a los vecinos.
Cambio de casa, si quiero cazo.

Me río como un tigre
de los estúpidos perros flacos.

Inútiles seres, inútiles compañeros.